Intervención en el debate sobre la modernización de la calle Corredora
Contenido de la intervención en representación del Grupo Socialista en el Ayuntamiento de Elche, en defensa de la necesidad y conveniencia de acometer una remodelación en profundidad de la Calle Corredora que, entre otras cosas, conlleva la reducción a un sólo carril de circulación y la consiguiente ampliación de aceras
Sr. Alcalde, Sres. Concejales,
No es secreto que uno de los compromisos electorales del PSOE ha sido y es la revitalización y mejora del centro histórico ilicitano. Así pues, en base a ello será perfectamente comprensible que uno de los objetivos de gobierno del Grupo Socialista, sea el mejorar la imagen urbana del centro histórico y comercial, de nuestra Ciudad. Y ello, porque, entendemos que el centro representa la imagen de la ciudad para propios y extraños, para los ilicitanos y para todos aquellos que nos visitan; y, porque, todos sabemos bien que la zona centro suele ser destino de la inmensa mayoría de los ilicitanos para realizar sus compras y para disfrutar de su tiempo de ocio y esparcimiento con independencia del barrio de residencia de cada cual.
Esa intención política de revitalizar esta zona de nuestra ciudad con la mejora de las dotaciones, equipamientos, mobiliario urbano, etc. ha quedado suficientemente plasmada en inversiones por valor de 400 millones de Pts previstas en el presupuesto municipal del presente ejercicio. Y ello, sin contabilizar inversiones realizadas muy recientemente como puedan ser, las actuaciones en la Calle Ancha, en la Plaza de la Mercè, la rehabilitación de fachadas en la c/. del Salvador o la recientemente inaugurada Glorieta; o, actuaciones en marcha tan importantes como la propia rehabilitación del Gran Teatro, o incluso inversiones proyectadas como la urbanización de la Replaceta del Esparto/Maria Guerrero que hoy mismo veía luz verde en la Comisión Inf. de Urbanismo.
Y planteo estas cuestiones porque, el equipo de gobierno entiende la revitalización del centro como una actuación integral en la que se inscriben las obras del proyecto de reurbanización de la calle Corredera. Proyecto que, como saben, en esencia, consiste en la ampliación de las aceras hasta un máximo de 2,5 metros de ancho, así como la sustitución de las diversas redes de saneamiento, agua potable y alcantarillado, que cuentan ya con una antigüedad próxima al medio siglo.
Desde el punto de vista de este Grupo y dentro de ese contexto integral al que hacía referencia, si hubiera que poner un calificativo a las mencionadas obras, las calificacariamos como NECESARIAS. Así, por tanto, la actuación municipal de ampliación de aceras en la Coorredera es, ante todo, necesaria. Siendo varias las razones esenciales que avalan esa necesidad.
- La propia necesidad de mejorar la imagen de nuestra ciudad, como destino cada año más frecuentado de numerosos visitantes nacionales y extranjeros.
- la necesidad de contribuir al desarrollo y potenciación del comercio, favoreciendo un entrono urbano suficientemente atractivo tanto para la instalación de nuevos comercios como para la atracción de los potenciales compradores
- la propia mejora de la seguridad vial de los innumerables ciudadanos que transitan, pasean y realizan sus compras por esta céntrica vía y por sus calles adyacentes.
- y, por que no decirlo, también, por la segura contribución de esta actuación en la mejora de la calidad ambiental, evitando la patente degradación medioambiental impuesta pór la contaminación generada por los humos y ruidos emitidos por el gran numero de vehículos que circulan por ella.
Desde otra perspectiva, (desde la que parece se critica la realización de esta importante actuación), en lo que a la repercusión sobre el tráfico se refiere, los miembros del Grupo Socialista consideramos que hay que ser realistas, ni ingenuos ni catastrofistas, simplemente realistas.
Y ser realistas significa asumir, colectivamente, que la reducción a un único carril de circulación en la corredera, hoy, dentro de un año, dos, tres o incluso cuatro, siempre será traumático en una primera fase, hasta que se produzca la adaptación a los nuevos itinerarios.
Sirva como mero ejemplo que, en los trabajos complementarios al PGOU de 1962, se cita “como uno de los principales problemas urbanos” la congestión de la carretera nacional 340 Murcia-Alicante a su paso por el centro de la ciudad. Así, los redactores de este Plan establecen “como criterios para mejorar la ordenación del trafico, entre otras, el suprimir el trafico por la corredora”. Téngase en cuenta que, en aquel momento, se proyectaba pensando en una ciudad que en los años 90 rondaría los 200.000 habitantes, que el Puente de Altamira se encontraba en plena construcción, que no existía la Avda de la Libertad y que se soñaba con que existiera una autopista que absorbiera el trafico de paso que, entonces soportaba la Corredera.
Por ello, lo reiteraré, inicialmente habrá problemas, pero estos serán más que por falta de alternativas por falta de adaptación por falta de costumbre en realizar el nuevo itinerario. Porque, no cabe duda, que existe un importante hábito de paso que todos tenemos interiorizado por la Corredera. Porque los conductores estandarizamos circuitos e itinerarios, los interiorizamos y los aplicamos a la hora de desplazarnos con automatismo, como mero acto reflejo e inconsciente. Y ello pesará, como decía, hasta que nos adaptemos a la nueva situación y modifiquemos nuestro hábitos en la conducción.
Pero, precisamente por estas razones estamos decididos a actuar promoviendo medidas de choque durante el periodo de obras que, posteriormente, a la finalización de esta se tornen, en su mayoría, en definitivas.
Ello implica, de una parte, potenciar un mayor uso del Puente de la Generalitat, actualmente por debajo, ostensiblemente, de su capacidad de absorción.
Por otra parte, se está trabajando ya en la mejora del programa que regula la red semafórica informatizada de la Avenida de la Libertad, buscando un aumento del rendimiento de la semaforización y su adaptación a las intensidades de tráfico registradas en cada momento concreto.
Así mismo, se pretende potenciar lo que se puede llamar un anillo pericéntrico, una ronda que rodee-circunvale el centro, conduciendo a los mismos puntos que conduce la corredora, por supuesto, sin pasar por ella.
Todo ello complementado:
- con una sustancial mejora de la señalización informativa que alerte a los ciudadanos de los cambios y sus alternativas
- con un despliegue adecuado de agentes de la policía local, destinados a regular el tráfico en las horas de especial intensidad,
- con la puesta en marcha del Plan de Vías de Circulación Preferente, previsto en la futura ordenanza de tráfico,
- y, muy posiblemente, con una buena campaña de difusión en la que se expliciten con claridad los itinerarios alternativos.
En síntesis, medidas todas ellas que nos llevarán a reducir el impacto tanto del cierre durante el periodo de ejecución de las obras, como de la medida definitiva de ampliación de aceras y reducción a un solo carril de circulación.
En definitiva, Srs Concejales del Grupo Popular, les proponemos que sean participes de está decisión que, redundará en beneficio de la ciudad y de la inmensa mayoría de los ilicitanos, y por tanto apelamos a que reconsideren el sentido de su voto apoyando esta iniciativa del grupo al que represento.