Carlos González.

07/03/2006

Avanzando hacia la igualdad: 8 de marzo, Día de la Mujer Trabajadora.

Contenido de la intervención en la Casa de Cultura de Guardamar del Segura, con motivo de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora por la Agrupación Local del PSOE.

Buenas tardes

Amigas y amigos, compañeras y compañeros:

Quiero empezar agradeciendo a todos y todas vuestra presencia aquí.

Y quiero también agradecer a la Agrupación Socialista de Guardamar esta invitación para reflexionar, sobre las políticas de igualdad que está impulsando el Gobierno que preside nuestro compañero, José Luis R. Zapatero.

Comenzaré mi intervención subrayando una circunstancia que me parece especialmente importante reseñar y que enmarca este 8 de marzo.

Este año, la celebración del día internacional de la mujer trabajadora coincide con el 75 aniversario de la aprobación, por el Congreso de los Diputados del derecho al voto para las mujeres.

En efecto. El 1 de octubre de 1931, las Cortes de la II República, aprobaron con el impulso decisivo de la diputada Clara Campoamor, el reconocimiento del derecho al voto para las mujeres.

Una conquista histórica que se recogía en el artículo 36 de la Constitución bajo la siguiente formulación “Los ciudadanos de uno y otro sexo, mayores de 23 años, tendrán los mismos derechos electorales”.

Y una conquista que no fue pacífica, ya que el derecho de las mujeres a ser electoras en condiciones de igualdad con los hombres, no concitó ni consenso ni mucho menos unanimidad, siendo aprobado por un estrecho margen de 40 votos.

Una aprobación que en buena medida obedeció a una maniobra partidista de las fuerzas conservadoras; que pensaron en los beneficios electorales que podía reportarles la incorporación de un cuerpo electoral teóricamente más conservador, lo que les llevó a apoyar la propuesta de la diputada del Partido Radical, Clara Campoamor.

Dejadme que os lea un párrafo de su apasionado discurso. Decía Clara Campoamor: “Resolved lo que queráis, pero afrontando la responsabilidad de dar entrada a esa mitad del género humano en la política, para que la política sea cosa de dos, porque sólo hay una cosa que hace un sexo sólo, alumbrar; las demás las hacemos todos en común y no podéis venir aquí vosotros a legislar, a votar impuestos, a dictar deberes, a legislar sobre la raza humana, sobre la mujer y el hijo, aislados, fuera de nosotras…”

Tenía toda la razón y su discurso sigue vigente hoy; ya que un mundo justo no puede prescindir de la mitad de la sociedad, de su visión y de su capacidad de aportar.

Desde entonces hasta hoy, excepción hecha de la Dictadura, la sociedad española ha recorrido un largo y complejo camino hacia la igualdad de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres.

Un camino lleno de conquistas pero plagado también de dificultades.

A nadie escapa que durante las últimas décadas,
las mujeres se han incorporado de forma espectacular al mercado de trabajo, a la universidad, a la ciencia
y que se han experimentado profundas modificaciones legales, políticas y sociales en nuestro país

Si bien cabe matizar que, tras de unos años en los que se avanzó con extraordinaria intensidad, los años de gobierno del Partido Popular, han supuesto un “frenazo en seco” en el camino de los avances en materia de igualdad.

El trabajo por la igualdad no estuvo presente ni en la agenda política ni tampoco en el discurso político de los gobiernos del Sr. Aznar; ha sido una etapa en la que, lamentablemente, no se ha experimentado ningún avance significativo a consecuencia del impulso político del Gobierno. Y, por tanto, a mi juicio, éstos han sido “años perdidos para la igualdad”
Aún así, haciendo balance, desde la transición a la Democracia hasta hoy, podríamos decir que ha sido mucho lo que se ha avanzado, aunque todos y todas somos conscientes de que la desigualdad y la discriminación aún persisten.

Ciertamente, todavía hoy, en pleno siglo XXI, no se puede hablar de una realidad y de una sociedad del todo distinta a la que vivieron nuestras madres.

Aún no se han producido todos los cambios estructurales necesarios para construir un modelo social que erradique totalmente la cultura y las conductas de un mundo hecho y pensado para los hombres.

En la actualidad algunas estructuras de nuestra sociedad siguen ancladas en modelos basados en erróneas concepciones de sumisión, inferioridad y desigualdad.

Dejadme que os dé algún dato que, no por conocido deja de tener importancia.

De todos es sabido que las mujeres constituyen algo más del 50 por cien de nuestra sociedad.

En los últimos años se han incorporado de forma masiva a la universidad; hasta el punto de que, en la actualidad, más de la mitad del alumnado es femenino.

Sin embargo, menos del 13 por cien de las cátedras universitarias tiene como titular a una mujer.

A penas el 3 por ciento de los consejeros de las empresas del IBEX35- las más poderosas del país- es mujer.

La representación femenina en el Congreso y el Senado, no sobrepasa el 30 por cien

A pesar de que el 63,6 de las plazas de la judicatura están ocupadas por juezas, sin embargo la presencia de la mujer en las altas instancias del Poder Judicial es irrelevante.

Tambien la presencia en órganos consultivos y reales academias es prácticamente inexistente.

La brecha salarial entre mujeres y hombres, es dde 40,6 por cien de media

La tasa de ocupación de las mujeres es 20 puntos más baja que la de los hombres

De cada 10 contratos temporales, 8 son para emplear mujeres

Y el 70,8 por cien de los empresarios españoles, son varones

Esa realidad, es la que demuestra que a pesar de los avances, a pesar de los notables avances, la mujer sigue estando en una posición real de subordinación.

Pero además, junto a esas manifestaciones de desigualdad, lamentablemente todavía hoy encontramos

Demasiadas mujeres que pierden la vida o que sufren palizas, victimas de la violencia machista
Demasiadas mujeres que padecen acoso en su trabajo
Y muchas mujeres trabajadoras abocadas a dobles y triples jornadas

Y esa realidad exige que un gobierno progresista, que un gobierno que defiende la igualdad como una de sus principales señas de identidad, como sin duda lo es el Gobierno Socialista, siga impulsando políticas y medidas que pongan fin a esa situación.

Amigos y amigas:

Dejadme que os diga que el Gobierno, esta trabajando con firmeza, con determinación y, me atrevo a decir, con pasión por el compromiso socialista por la igualdad.

Estos dos años han supuesto importantes avances:

Tenemos, por primera vez en nuestra historia, un gobierno con tantos hombres como mujeres, paritario, algo que ocurre un muy pocos países en el mundo
Hemos aprobado la ley integral contra la violencia, que es pionera y punto de referencia para toda la UE, también
Hemos subido, como nunca, las pensiones de viudedad
Hemos puesto en marcha medidas específicas de fomento del empleo
hemos impulsado medidas apostando por el empresariado femenino
E incluso, España es el país europeo con mayor número de mujeres en el Ejercito.

Pero todo ello, con ser mucho, no quiere decir que se haya llegado a la meta. No. aun queda mucho camino y mucha lucha.

Y en ese camino, 2006 va a ser un año clave para la igualdad.

Y ello, fundamentalmente, como consecuencia de la aprobación de la Ley de Igualdad, la Ley Orgánica de Garantía de la Igualdad entre hombres y mujeres que el pasado viernes se presentó en el Consejo de Ministros.

Una ley que tiene como objetivo básico hacer real la igualdad formal. Hacer efectivo el principio de igualdad de trato y de igualdad de oportunidades y eliminar cualquier discriminación.

Se trata de una norma transversal que contiene importantes medidas para hacer real, ese derecho constitucional a la igualdad y para poner freno a las discriminaciones que en distintos ámbitos aún se siguen produciendo.

Una norma que modifica múltiples leyes estatales incluyendo en ellas el principio de igualdad real. Su contenido afecta e incide en todos los ordenes de la vida política, jurídica y social

Contiene medidas dirigidas a

Posibilitar la conciliación de la vida laboral y personal y para potenciar la corresponsabilidad de hombres y mujeres en los asuntos familiares
Exigir la adopción de Planes de Igualdad en las empresas grandes
Prevenir y perseguir el acoso sexual en el trabajo
Favorecer la igualdad en materia de seguridad social
Potenciar la igualdad de las políticas publicas
Implantar la igualdad en el empleo publico

Y que además, establece también

La composición equilibrada de hombres y mujeres en las listas electorales
Y, la representación equilibrada entre mujeres y hombres en los nombramientos y designaciones de los poderes públicos

En definitiva, una ley que recoge y contempla un amplio conjunto de medidas para seguir avanzando en el camino de la igualdad entre mujeres y hombres.

Esta Ley reafirma el compromiso del Partido Socialista con la igualdad y, como dijo días atrás, la propia Vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, “el trabajo por la igualdad, está en la primera página de la agenda del Gobierno”.

Amigos y amigas

La Ley de Igualdad nos va a situar a la cabeza de los países más avanzados del mundo en el compromiso a favor de la mujer.

No cabe duda que se trata del instrumento más importante para la alcanzar la igualdad desde la aprobación de la Constitución.

Y estoy seguro de que va a suponer un impulso decisivo para conseguir la igualdad real, efectiva y el fin de la discriminación. Y que, por tanto, va a garantizar que la mujer ocupe el lugar que le corresponde en todos los órdenes de la vida.

Pero no debemos olvidar que la eficacia de cualquier ley, y de esta también, depende de las personas. Depende de quienes las aplican y de quienes las cumplen.

Por ello, será nuestro compromiso, el compromiso personal de cada uno de nosotros y nosotras, unido al compromiso del gobierno, el que permita que los anhelos de igualdad que recoge la Ley, se conviertan en realidades.

Todos y todas tenemos mucho que decir y hacer en el trabajo por la igualdad

Muchas gracias por vuestra amable atención