Carlos González.

20/10/2009

Esfuerzo fiscal y recuperación económica

El Congreso de los Diputados ha dado luz verde al inicio de la tramitación parlamentaria de los Presupuestos Generales del Estado, cuya prioridad fundamental es sacar a España de la crisis sin que se resienta el esfuerzo en protección social.
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Las cuentas presentadas por la Vicepresidenta del Gobierno Elena Salgado para el año próximo son, desde la perspectiva del gasto, austeras, solidarias y muy inversoras; y, desde la perspectiva de los ingresos contemplan una subida moderada de los impuestos. Un hecho relevante éste, sobre el cual considero necesario exponer algunos elementos para enriquecer el debate.

En primer lugar, es preciso resaltar cuales son los tres objetivos básicos de esta subida moderada de impuestos. Uno, atender las mayores necesidades de protección social derivadas de la crisis económica; dos, mantener la capacidad inversora del Estado en infraestructuras, factor clave para el fomento de la recuperación económica; y, tres, volver a situar a nuestra economía en la necesaria estabilidad presupuestaria.

En segundo lugar, frente a las generosas ofertas de rebaja tributaria de Mariano Rajoy, puede resultar muy ilustrativo recordar que la presión fiscal si sitúa hoy en el 32,4 por ciento del PIB, la más baja que ha habido en nuestro país desde 1995; mientras que con los gobiernos del PP estaba dos puntos por encima, exactamente, en el 34,5, llegando incluso a alcanzar el 35,5% del PIB en 2002, según Eurostat. También puede ser de utilidad contemplar lo que ocurre en materia impositiva en los países de nuestro entorno, donde el esfuerzo fiscal medio es del 40,4 % en la Eurozona, en Alemania del 39,5 %, en Francia del 43,3 y en Italia también del 43,3 % del PIB, frente al moderado 32,6 de España.

En consecuencia, la presión fiscal hoy en España es sustancialmente menor que en los países de nuestro entorno e inferior a la que existía cuando gobernaba el PP. Lo que, lejos de ser una casualidad, es el fruto de meditadas decisiones adoptadas por el equipo económico encabezado por el ex vicepresidente económico Pedro Solbes y que han resultado muy positivas para la economía española; medidas que en su conjunto han reportado un nada desdeñable alivio fiscal para los ciudadanos, cifrado en casi 20.000 millones de euros (rebaja impuesto sociedades, reducción IRPF, supresión impuesto patrimonio); y que, no podemos olvidar, han sido adoptadas en un contexto económico caracterizado por el aumento sostenido del gasto social, por el incremento de la inversión productiva, por la reducción constante de la deuda del Estado y por la generación por primera vez en la Democracia, de tres superávits presupuestarios consecutivos.

También considero determinante poner frente a frente la propuesta del Gobierno de Zapatero, subir moderadamente la presión fiscal, con la de líder del PP, Mariano Rajoy, bajar impuestos. Dejando de lado la escasa credibilidad que puede merecer el planteamiento de quienes hacían exactamente lo contrario cuando gobernaban, considero que la propuesta fiscal del PP no sólo es insolidaria, sino que es contraproducente con el objetivo de salir de la crisis. Porque el binomio menos impuestos y menos gasto público, no se traduce como nos quiere hacer creer la derecha, en más empleo, no; aunque lo silencian astutamente, sabemos bien que si a la caída de la recaudación derivada de la disminución de la actividad económica se le añade una reducción de impuestos, la consecuencia inevitable tiene que ser, menos pensiones y prestación por desempleo, menos inversión en infraestructuras, educación e investigación y menos gasto en servicios públicos esenciales. Cuando a juicio del PSOE, lo que realmente necesita España en este momento es, por supuesto austeridad en el gasto, pero haciendo un gran esfuerzo en inversión en capital físico, en capital humano y en capital tecnológico; mantener el gasto en servicios públicos básicos (sanidad, seguridad, justicia) y, sobre todo, mantener el gasto dedicado a proteger a quienes padecen los peores efectos de la crisis. Que son las líneas maestras de la propuesta presupuestaria presentada por el gobierno socialista.
Por ello, considero que hay razones de peso para defender ante la sociedad española la necesidad de hacer entre todos un mayor esfuerzo fiscal, que atienda a los principios de equidad y de capacidad económica, y que responda al criterio de progresividad recogido en el artículo 31 de nuestra Constitución. Porque la subida moderada de los impuestos que propone el gobierno del PSOE nos permitirá afrontar con solidaridad el momento de extraordinaria dificultad económica que atravesamos; y, junto con el resto de medidas impulsadas por el Gobierno, coadyuvará a salir antes de la crisis y a volver a la senda del crecimiento económico y la creación de empleo.

Carlos González Serna
Secretario de Economía de la Comisión Ejecutiva
Provincial del PSPV-PSOE y Diputado por Alicante