"En materia de seguridad ciudadana, al PP el pasado le pesa como una losa y mina su credibilidad"
Contenido íntegro de la intervención en el Pleno del Congreso de los Diputados para la convalidación del Real Decreto-ley 3/2010, de 26 de marzo, por el que se modifica el artículo 86 de la Ley 42/1999, de 25 de noviembre, de Régimen del Personal del Cuerpo de la Guardia Civil.
Señor ministro, señorías, como se ha dicho, el real decreto que estamos estudiando permite que los guardias civiles (los miembros de las escalas de suboficiales, cabos y guardias) tengan la opción de continuar en activo hasta los 60 años. Posibilita, por tanto, que puedan retrasar dos años, de forma absolutamente voluntaria, el pase forzoso a la situación de reserva, lo que a juicio de este grupo parlamentario es una medida razonable, acertada y, sobre todo, útil. La vamos a apoyar por tres razones fundamentales. La primera es porque, desde la perspectiva individual, ofrece un derecho más a los guardias civiles. Es un derecho demandado por los propios agentes y que, más allá de su contenido económico en términos de retribuciones, ofrece la posibilidad de que los guardias sigan vinculados a una profesión y a una actividad por la que sienten una profunda vocación y que se encuentran capacitados para seguir desempeñando. La segunda razón por la que vamos a apoyar este real decreto es porque se trata de una medida positiva para la propia institución y para el objetivo de la seguridad ciudadana. El real decreto, señorías, es un instrumento que permite retener voluntariamente en la plantilla a profesionales que disponen de una amplia y valiosa experiencia, a profesionales de la seguridad ciudadana que conocen muy bien su trabajo y que acumulan mucha capacitación y conocimiento, por lo que este real decreto-ley permite rentabilizar la experiencia y el saber hacer. La tercera razón por la que vamos a apoyar esta norma es porque va a servir para dar estabilidad a la plantilla, máxime en un momento en el que la oferta de empleo público no puede seguir creciendo con el mismo vigor ni con la misma intensidad con que lo ha venido haciendo hasta ahora, por razones incontestables de austeridad presupuestaria.
Permítanme que ponga de relieve, frente a las críticas que hemos podido escuchar esta mañana, que aumentar las plantillas ha sido uno de los objetivos prioritarios del Gobierno de España desde 2004. En solo cuatro ofertas de empleo (entre 2005 y 2008) se han creado más de 40.000 nuevas plazas, que ha posibilitado que hoy haya más de 30.000 agentes más en la calle que hace solo seis años. Es decir, en una sola legislatura hemos sido capaces de hacer un esfuerzo mucho mayor que el que se hizo anteriormente con el Gobierno del Partido Popular en ocho años. Por tanto, más oferta de empleo en cuatro años que en los ocho años de Gobierno del Partido Popular y, en consecuencia, muchos más efectivos (31.000 efectivos más) en las calles de guardias civiles y miembros del Cuerpo Nacional de Policía. En consecuencia, y volviendo a la letra del real decreto, es importante esta norma porque va a evitar el pase a la reserva de un número considerable de guardias civiles y con ello se compensará en buena medida el descenso de la oferta y se contribuirá, como decía, a mantener la plantilla.
Además, señorías, quiero subrayar (ya lo ha dicho el señor ministro anteriormente-)que se trata de una medida que no es novedosa. La propia Ley 42/1999 en el momento de su aprobación ya articuló la ampliación voluntaria del pase a reserva, entonces de los 56 a los 58 años. Por tanto, ya se experimentó hace una década por el Gobierno del Partido Popular esta medida, y no se entiende muy bien, no se entiende nada bien, cómo lo que era bueno y necesario hace unos años, cuando gobernaba el Partido Popular, ahora no lo sea tanto y no vaya a ser apoyado. Tambiénmquiero subrayarlo, señorías, es una iniciativa con un contenido muy similar a la que se viene aplicando en el Cuerpo Nacional de la Policía, donde más del 87 por ciento de los agentes en esa situación optan por prorrogar su permanencia en activo.
En conclusión, a juicio del Grupo Parlamentario Socialista, este es, como dije al principio de mi intervención, un real decreto razonable; un real decreto que es útil para los guardias civiles, que es útil para la propia institución, para la propia Guardia Civil y que, en consecuencia, sirve a la política de seguridad ciudadana del Gobierno y sirve al objetivo de seguir trabajando para hacer de nuestro país un lugar más seguro.
Acabo ya, y quiero hacerlo haciendo referencia a alguna cuestión que he escuchado en las intervenciones de algunos de los portavoces que me han precedido en el uso de la palabra. Señor Cosidó, quiero dirigirme a usted porque ustedes, el Grupo Popular, no pueden dar lecciones sobre políticas de seguridad y no pueden venir a esta Cámara a dar lecciones y mucho menos en relación con plantillas y efectivos, porque fueron ustedes, fue el Gobierno del Partido Popular precisamente el que esquilmó las plantillas de la Guardia Civil y del Cuerpo Nacional de Policía en sus ocho años de Gobierno. Ha sido el único periodo en la historia democrática de este país en el que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado se han visto mermadas, han visto mermados notablemente sus efectivos.
Con esta medida y con las decisiones que está tomando el Gobierno del Partido Socialista no va a ocurrir ni mucho menos, señor Cosidó, nada de lo que usted ha presagiado en su apocalíptica intervención y no va a ocurrir, desde luego, lo que ustedes hicieron, que fue sacar a los policías y vaciar las comisarías y los cuarteles de la Guardia Civil. Usted, señor Cosidó, puede subir a esta tribuna tantas veces como quiera a darse golpes de pecho hablando de las plantillas de la Guardia Civil y del Cuerpo Nacional de Policía, pero tengo que decirle, en nombre del Grupo Parlamentario Socialista, que a ustedes el pasado les pesa como una losa y que, digan ustedes lo que digan, no tienen ninguna credibilidad a la hora de hablar de plantillas y de efectivos, porque sus ocho años supusieron merma de efectivos, porque sus ocho años, señorías, supusieron disminución de recursos y porque sus ochos años, en materia de seguridad ciudadana, lo que trajeron a nuestro país fue más delitos y, especialmente (sé que a usted no le gusta que se lo recuerde), en los años en los que fue ministro del Interior el señor Rajoy; años en los que la máxima del Gobierno del Partido Popular no era otra que quien quiera seguridad que se la pague.
Muchas gracias, señorías.